Orientación Laboral y Proyecto de Vida

Es esperable que el sujeto, en tanto ser adulto, encuentre un modo de realizarse y de subsistir trabajando. La Orientación Laboral apunta a indagar en el Proyecto de Vida de cada sujeto en relación al mundo laboral.

Para arribar a tal conclusión, es imprescindible que el sujeto capte cuáles son sus Fortalezas, es decir las competencias con las que cuenta. Conocer las propias fortalezas es una ventaja, ya que le permite percibir el mejor modo para desenvolverse. Pero además, cuenta con Debilidades y Amenazas, que son aspectos desfavorables. Las primeras, se desprenden de aspectos internos de la personalidad. Las segundas, dependen de factores externos, es decir, son difíciles de controlar por el sujeto. Lo bueno es que ambas pueden transformarse en Oportunidad, porque estar advertido de lo desfavorable permite anticiparse y ver qué se puede hacer al respecto.

Cuando el sujeto conoce los elementos y competencias con los que cuenta y con los que no, puede comenzar a reconocerse y formar un proyecto laboral de acuerdo a sus posibilidades. Esto es sacar provecho de las propias fortalezas y debilidades encarando los desafíos laborales acordes.

No hay razón alguna para que un sujeto pretenda alcanzar la perfección y cubrir absolutamente todas las vacantes en todas las organizaciones. De hecho es un ideal absurdo e imposible de alcanzar. Básicamente “No puede dar todo lo mismo”. Frente a esa premisa, es más real y posible que el sujeto se conecte con aquello que puede sostener, teniendo en cuenta sus fortalezas y debilidades, conocidas también como aspectos a mejorar. Podríamos pensar que es mejor llamarlos “aspectos a asumir”. El sujeto no puede ocupar todos los roles en cualquier organización. No todos los trabajos son para cualquier sujeto. No todo sujeto puede sostener cualquier trabajo. Esto se debe en parte a las características de cada persona y también a la empresa y su cultura organizacional, a la que deben adherir sus miembros.

A modo de cierre, voy a hacer referencia a una situación planteada en un asesoramiento en Orientación Laboral que brindé. Una joven, de apenas 20 años, me comenta el motivo por el cual se desvinculó de su primer trabajo. Era cajera en un supermercado barrial. Me cuenta que decidió desvincularse porque quería crecer laboralmente y allí no era posible. Por eso renuncia y queda desempleada durante 4 meses dado que no tenía otro empleo en vista. Siendo que estábamos en una situación de simulacro de entrevista laboral, le pregunté qué es lo que realmente había ocurrido porque sentí que ella no estaba siendo del todo sincera. Responde que en realidad su jefe le pedía que dé mal el cambio a sus clientes apropósito para ganar ellos algunos pesos de más. Ella le decía: “¡No voy a hacer eso porque es robar!” Y él argumentó: “Robar poquito no es robar”. Como se sentía presionada por este jefe que le pedía hacer cosas con las que ella no coincidía, optó por renunciar, sin esperar a tener otro trabajo. Lo cual, ahora que yo poseía la información real, tenía un sentido totalmente distinto. Frente a esto, le pregunto a ella el motivo por el cual miente en las entrevistas y cuál es su preocupación al respecto. Me responde que le inquieta que otro empleador este pensando en pedirle algo similar y que la descarten en un proceso de selección, porque con esto queda demostrado que ella es honesta. Entonces le digo: “¿Para qué trabajar en un lugar donde no coinciden tus valores y los de ellos, siendo que elegiste renunciar a un trabajo así? ¿Por qué exponerse a la misma situación nuevamente?”. En este caso, su buena situación económica familiar le permitía poder renunciar tranquilamente. Esto posibilidad no siempre se da en los sujetos.

Para concluir: siempre tenemos que intentar tener en cuenta algo de nuestras Fortalezas y Debilidades en la búsqueda laboral.

Así, la búsqueda laboral se transforma en una búsqueda real con un objetivo sostenible.


Licenciada Cecilia Demadonna

Directora de “Cecilia Demadonna RRHH”. Servicios en RRHH y Orientación Vocacional. Evaluaciones Psicológicas.